Dicen que el poder corrompe… pero ¿alguna vez te has preguntado qué sucede cuando el conocimiento y el poder se combinan? Existe un viejo refrán que advierte: El conocimiento es poder… Lee mucho… Sé malvado.
Lo que parece un simple juego de palabras podría esconder un mensaje más oscuro. En la historia, muchos de los que han buscado el conocimiento absoluto han terminado atrapados en la locura o seducidos por fuerzas que escapan a nuestra comprensión. Los antiguos grimorios, los manuscritos prohibidos y los secretos ocultos de la humanidad han sido perseguidos y censurados porque, según dicen, contienen verdades que podrían transformar a un simple mortal en algo más… o en algo mucho peor.
Personajes como Fausto, que vendió su alma por sabiduría, o los alquimistas medievales, que murieron en circunstancias misteriosas, nos dejan una pregunta inquietante: ¿Hasta qué punto el conocimiento puede llevarnos a la corrupción? ¿Es posible que aquellos que saben demasiado terminen caminando por un sendero sin retorno?